jueves, 24 de septiembre de 2009

Incertidumbre

Conversa con el fundidor de los limbos. 24-9-09

En la narración describe algunas cuestiones físicas pero el no es un entendido ni le preocupa demasiado los términos técnicos, le interesa la visión del mundo, la nueva mente del emperador. Así pues se mueve como un ciego pero tiene una orientación, escucha atentamente las palabras que resuenan en Alcor, anota y rectifica mil veces, todo para presentar ahí, en esos confinamientos de luz, los cantos del alma.


Él es el fundidor de los limbos y sabe que si mete un gato de bronce en el crisol, lo funde y después lo vierte en un molde con la forma de un conejo, la materia será la misma pero han cambiado los contenidos... Siempre hablamos de cuestiones físicas. ¡No es un milagro!


En realidad lo que intenta hacer es describir la palabra que quedó prendida en la boca de Fénix padre, él es el que relata los salmos. El invovoz destila en palabras aquella mueca que su calavera dejó disuelta en el aire y todavía se balancea... Aquellos que la vieron llevan gravado en la mente el mapa de la vida; eso y nada más que eso es lo que somos…


La energía consumida no sirve, para otro es la pitanza. 24-9-09


El inframundo no es sólo el período de la noche, el trayecto que el sol hace entre el crepúsculo y el amanecer. Es el período que transcurre mientras su cuerpo se hace roca candente y sus átomos son elevados y mutados para formar uniones y renacimientos minerales nuevos. Es a partir de ese momento que empieza el nuevo periplo hasta que sea posible la vida.

Piensa en el límite, en el limbo del universo y dice que el inframundo se hunde en la energía oscura y que allí no hay lugar ni para la luz de la fantasía…


No le preocupa en absoluto que es lo que se ausenta detrás de la nada; allí, en el límite, se pone a cagar serpentinas. Él tiene su compromiso especial con el C12 y lo ha de sembrar como trigo y cizaña por los confines del universo.


¡En cierta manera está comprometido sin saberlo, ni entenderlo!