miércoles, 5 de agosto de 2009

Vanidad…

Buenos días amor, buenos días con arrogancia. 5-8-09

El sol ha emergido de las tinieblas henchido de fulgor, esplendoroso y limpio en los lienzos del cielo. Orgulloso y potente, él también está cargado de vanidad, la desprende y la hace crecer en los límites de su jardín. De su vanidad estamos vivos...

¡En un instante me ha hecho bajar la vista!

Ayer fui a Barcelona, ¡cada vez me cuesta más, me hunde en un profundo pesar! Me recuerda los seres que ya no están y me hace caminar con el pecho afligido. Inauguramos Vanity en el Epace Cultural Ample, una galería donde expuse los Susurros en un agujero cuando vivía Bertrand, su fundador.

Estaba repleto de gente; sin duda es el tema del momento y la organización sabe captar el público. Eran jóvenes en su mayoría, con glamour, animosos y prestaban atención con cierta devoción. Yo he de confesar que estaba desubicado, quizá por la edad. Mi trabajo trataba de los pecados capitales y las virtudes. Son catorce piezas de hace más de quince años, una obra que estimo y espero ver algún día presentada en condiciones, no obstante quedaba potente en el lugar. La obra necesita un espacio para ella sola, enfrentar los pecados a las virtudes para abolirlos después, esa era la intención cuando la hice.

Todo fue animado, yo tuve que marchar, el tren tiene sus prerrogativas. Lo sentí mucho ya que estábamos realmente en armonía; no pude ni despedirme de los gestores de la galería…
Vinieron algunos amigos, Efi, Antonio, Dolors, Manuel, Alfonso...personas que aprecio mucho su apoyo y el trabajo que hacen, son profesionales en el combate de vivir, la lucha con la palabra, la creación como forma de estar sobre el suelo.

Me interesó especialmente El circo de la vida de Wayne Schoenfeld. Me causó estupor la obra del comisario... No me levanto de la cama por menos de 10.000 dólares.
También el trabajo de Nani Serrano, era profesional, bien tocado y con expresiones oportunas. La máscara de Guimaraes deja en el aire una mueca de inquietud y las fotos de Patricia Faessler acaricia los instantes de las contingencias. Todo en orden dentro de Vanity. Glaub da Silva recrea la versión del libro de arena. Sebastien con sus manzanas, Luís Antonio en sus soledades taxidermicas, Sudacadreams, Mickaël Tramoy y Tito de la Vega por sus caminos transitados y Laia Estruch: sorprende con un sol en la boca y otro en la palabra… tiene unos ojos hermosos y los cierra, miran hacia adentro...

Estamos en un momento especial de la historia de la humanidad, para algunos la libertad ha sido conquistada, ahora hay que administrarla con las balanzas del saber, ser equidistantes y valorar el peso de las cosas. No todos los atrevimientos son aplaudibles, pero si que tenemos que ensayar los caminos de nuevas expresiones.

Todo bien en el lugar de las vanidades, creo que haré un trabajo sobre el tema; “Arcón de vanidades”, los humanos estamos pletóricos, nos supura por los ojos, ¡estamos encadenados con vanidad…!

¿Cómo estarán mis queridos viajeros? ¿estarán movidos por la vanidad? ¿Los sufrimientos quedarán compensados con los recuerdos y el beneficio posterior en las tertulias entre amigos?
¡Ya tengo ganas de verlos! Yo me he quedado en Alcor, es el viaje más aventurado que he realizado nunca, ¡me colma de placer cada mañana…!

Fénix es la imagen misma de la vanidad, su color y los perfiles de su saga le delatan... dos plumas en la cabeza le colman de glamour. Pero él sabe bajar a los pozos más oscuros, a las aguas primigenias y eso le hace ser equidistante. Hay que deslizarse por las lagunas del fango y salir con las plumas delumbrantes como él...

La proxima entrada seran las Jácaras que faltan, espero que el día a día no destroce la idea.

1 comentario:

marc dijo...

Caram Rufino, amb el barret i el gest desafiant sembles Clint Eastwood en una escena de la lluita dels peoners dels westerns.Moltes matinades devien estar plantats mirant la sortida del sol, d'esquena al destí. Avançaven cap a l'oest i potser miraven a l'est per veure sortir el sol pel lloc d'on venien, on havien deixat família, pecats, misèria... Alguns dels paisatges més bonics del cinema son als westerns, la natura hi és protagonsta com els exploradors i els indis. La sortida del sol devia ser símbol de la terra esperada, la riquesa, el domini sobre el propi futur, la certesa que aquell lloc seria, si més no, el lloc on colgarien els seus ossos. Com Fènix portaven el passat, el pare, a l'esquena. Un penjat benigne a qui havien d'acomodar en la terra promesa. Ambiciosos, violents, incansables, vanitosos, desafiants.