viernes, 8 de enero de 2010

Testamento XX

Es día grande, la tierra bebe. 8-1-10


Testamento XX


Legajo XX. I

Ya no me queda nada para el reparto.

Los niños hicieron flautas con mis huesos.

Las correderas negras un lecho entre mis ojos.

Los ríos aumentaron el cauce con los jugos.

La tierra tomó minerales para el manzano.


Los usureros se hicieron ricos con mis consejos.

Ahora venden mis salmos por un ojo de la cara.

Los tiranos más déspotas con mis leyes.

Argumentan razones que nunca dije.

Los que me negaron hoy son curadores de museo.


El sol vuelve a estar en el olvido.

Hay dioses que absorben la mente.

La hunden en simas abismales.

Son creencias que ocultan la luz.

Calan como arena en el desierto.


Fénix llora desconsolado encima de Alcor.

Tanina hace siglos que es ceniza.

Fue forraje para termitas hambrientas.

Del invovoz se sabe muy poco.

Creo que habita en el pozo del olvido.


Era un infeliz que luchó por renacer.

Lo calcinó la quimera de la mente.

Ahora debe ser carbono entre carbono.

Agua que fluye en el río.

Viento de levante en la aurora.


Se llenó de sol en un tiempo.

Un año escuchando amaneceres.

Cuestionó todos los valores humanos.

Expuso su pensamiento a golpes de martillo.

Ahora duerme en el pozo del dolor


Un aprendiz en las albas de la vida.

Escuchaba mal, transcribía peor.

¡No merece la pena ni recordarlo

jueves, 7 de enero de 2010

Semillas en la mente

El testamento acaba, es mucho lo que dejas, hoy es día de lluvia y nieve. 7-1-10


Legajo XIX. II


Semillas en la mente

Se evapora la corteza cerebral.

Como agua ligera se evapora.

Es una masa fermentada en pozas de argento vivo.


El cuerpo calloso se confunde con el tálamo.

El hipocampo es tasajo, como lombriz se reseca.

El cerebelo se ha hecho cartílago y brezo.


Ha sido el último refugio; ¡os lo dejo!


Las barreras han caído una a una.

Son semillas germinales en la mente.

En el tallo cerebral quedé atrapado.


Fue un instante, un giro en el cuello.

No hubo intención alguna,

¡quizá de despedida!


La boca quedó abierta, los dientes limpios.

Agujero para que entren y silben los vientos.

Salgan carcajadas a borbotones.


Los dientes limpios ríen.

Castañetean en los estribos del sueño.

Con su tono frío tiemblan los huesos.


Es una imagen asombrosa que os dejo.

De ella germinan las semillas de la mente.

Las historias de Poe y Hoffman.

Los misterios de la vida y de la muerte.


Mi cráneo es canope de fermentos.

Crisol del fundidor de los limbos.

¡Ahí os lo dejo!

miércoles, 6 de enero de 2010

Legajo XIX. I

Ardores del amanecer. 6-1-09

Legajo XIX. I

El sexo

¡Queridos!, os dejo mi vaina dorada.

Excitación dulce en un tubo de cobre.

Es el canto del río, el frescor de la montaña.

Las risas de un niño que mira absorto.

El sosiego mecánico del coito y la muerte.


Mis ojos no ven nada mis ojos.

Están secos como avellanas están secos.

Mi boca no jadea enlaces de amor.

Cómica, ¡es una mueca mi boca!


Mi pensamiento es nuez fértil y os la dejo.

Para que los niños hagan avíos musicales.

Un carascascas, que garrapateen los dedos.

Los ciclos ardorosos de los amantes.

Que hagan hechizos y forniquen a placer.


Como polen fecunden los campos.

Piñón excitado con la fricción de las vainas.

Con los jadeos onomatopéyicos.

Los invites trabados en las nalgas..

Que fluyan las descargas seminales…


La vida busca los lechos insólitos,

Os doy el impulso, los bombeos apasionados.

En catres de espuma y colchones de agua.

En lupanares inmundos y suites de oro.

Entre cortinas carmesí y limos de río.


¡Que zumben los pistones sin cesar!

¡qué crujan los huesos de los amantes!

Hasta quedar en tierra…

babeantes, ¡extenuados…!


Serenos duermen los campos de trigo... 5-1-10


Legajo VIII. III


Sumidero celeste.

La belleza del universo es desbordante.

Las formas que crea son ilimitadas.

No hay perfume más seductor que su voz.

La sinfonía del cielo nos mantiene insomnes.


Han desaparecido entre partículas los sueños.

En una danza paradójica se han hecho invisibles.

Es borde de un pozo que lo absorbe todo.

Infinito que devora hijos sin piedad.


Una puerta que no va a ninguna parte.

Su trayecto termina en el comienzo.

Su llave es mi boca que se contrae.

Mis manos son polvo que regresa.


Tengo sensaciones extrañas.

Empiezo a estremecerme solo.

Me enlazo con átomos bastardos.

Estoy fragmentado al infinito y duermo.


Os otorgo un sumidero celeste.

Absorbe vuestra inmundicia.

Tiene capacidad ilimitada.

Es el mejor de los cementerios.


Nota: por fallo de la entrada del lunes día 4, publico las imágenes y el texto hoy día 6. En los pies de foto se señalan los días que corresponden a las imágenes.

martes, 5 de enero de 2010

La bitácora. Legajo VIII. II

Las brumas finales... 4-1-10

Legajo VIII. II

La bitácora

Encima de Alcor os dejo el cuaderno de viaje.
Las experiencias insólitas de la muerte.
Los paisajes invisibles son para vosotros.
Los cantos inaudibles son la voz de Tanina.
Ha sido una travesía que haréis todos.

Viajo en soledad más allá del universo.
Atravieso los límites del mundo.
Más cercana es la luz negra, el vacío.
No hay ningún referente, no hay nada.
Sólo es presente la eterna noche.

Viajo a velocidades increíbles… ¡salgo!
Hoy cabalgo en la M 114,
… la galaxia del sombrero.
Ayer estuve de paso por la Mz3,
…la de la hormiga.

Mañana pasaré por el iris del ojo del gato.
Cada día dejo atrás las desconocidas,
¡no tienen nombre y les da igual!
Nacen sin cesar, van poblando el cielo.
Son hierba en los prados azules.

Hay millones sin nombrar.
Es realidad, no necesita nominarse.
Son bolas candentes; ¡con eso basta¡
Las palabras son vuestra existencia.
Esas aquí no sirven para nada.

Si queréis os llevaré de la mano.
Alegres por los senderos del cielo.
No me cuesta nada, es un instante.
La paradoja del espin me lo permite.
Súbito…, hago viajes increíbles.

Aquí…¡los dados están trucados!

domingo, 3 de enero de 2010

Energía y olvido

Hacen girar mis pensamientos, entrechocan como el yunque y el martillo. 3-1-10

VIII Testamento

Legajo VIII. I


Energía y olvido

Soy inspirador de los silencios.

El que escucha atentamente.

Mi voz puede romper los tímpanos.

De mi estómago salen erupciones terribles.

Soy ignición nuclear permanente.


¡El invovoz es trovador de los salmos!


Vago por los universos minerales.

En cada encrucijada cambio de estado.

Os doy el aliento que nace al consumirme.

Es un guiño entre arrojo y descuido.

Las transfiguraciones son asombrosas.


Mi naturaleza viaja sin cesar.

Pasa de átomos ligeros a pesados.

De galaxias cercanas a cuásares lejanos.

En los cambios perduro y me entrego.

Como la dama roja danzo sin parar.


Así os lo doy, jamás hay descanso.

Algunas partículas se desprenden de mi mano.

Crean alteraciones con los átomos vecinos,

Se excitan y reaccionan en cadena.

Liberan energía en grandes cantidades;


----------------------------¡es asombroso!


Giro en la catedral de los hombres.

Un haz de hadrones me acompaña

Me fragmentan con un martillo que gira.

De las colisiones surge la creación.

Diminutos soles nacen de los encuentros.


¡es prodigioso…,

---------------------os dejo el asombro!

El proceso en vuestras mentes...


Las partículas fundamentales se rompen.

La energía se libera como un torrente.

El brazo mortífero abrasa con su espada.

El nido en el paraíso prende al instante.

El ave Fénix fenece entre llamaradas.


Mis dientes son un diamante mis dientes.

Os dejo el deleite de sus resplandores.

Aprender a olvidar es siempre un consuelo.

A ser una partícula sin nombre un premio.

Un destello que viaja sin cesar, ¡una fortuna!


Es un ciclo que renace cada día.

¡es extraño…,

----------------el inicio siempre hechiza!

sábado, 2 de enero de 2010

La muerte

El invovoz es una máquina a propulsión. 2-1-10

Legajo VII. III


La muerte. I Voz

Ante la muerte; no soy el juez del universo.

Por eso exclamo: ¡haced lo que os venga en gana!

Yo... excreto la luz celeste y digo...


Los hombres hacen las normas.

Respetarlas..., pervertirlas..., cambiarlas…


¡no hay pecados en la vastedad del cielo!


No me sirven las frases entre vosotros.

¡no hagas lo que no quieres que te hagan!


Tu tienes que matar para seguir vivo.

Dispones de un destello de conciencia.

Eres un depredador temible, ¡delirante!

Te doy la piel del miedo, ¡eres consciente!


No piensas con prudencia ni sentido común.

Tienes libertad para aprender sufriendo.

Algunos deslices resultarán fatales.

Pagarás por ello toda la vida.

Sólo tú eres responsable y guía.


Nada es perdurable excepto la luz que expulso.

Tienes albedríos, lo dejo escrito en la mente.

La nada lo es todo si ahuyenta el tedio.

Sólo es ilegal en la ley de los hombres.

Sin ella serás menos que un chacal.


Esas normas no me incumben.

¡no me atañen cuestiones morales!


En los albores del día se encuentran. 2-1-10


II Voz

El cumplimiento de la pena no es nada.

Un soplo en el aire, un instante seco.

El importe se paga en el camino.

El miedo es fermento en la vida.

El dolor y la aflicción también.


La muerte es un transito la muerte.

La administro sin diseño previo.

Es como tomar un sendero de sombras.

Un canto inaudible entre las hojas.

Un paso diminuto entre partículas


El alma desaparece al instante,

Se fulmina, como una luz se apaga.

No queda nada si no tienes recuerdos.

Lo que os digo hoy es sueño cimbreante.

Quizá una grabación que hice en vida.


¡Virtuales fabulaciones del invovoz!


Os dejo la confirmación de que no queda nada…

Todo lo dejo escrito…

En código binario anotado…

Con un dedo…,

en un instante…,


¡puedo borrarlo todo!

viernes, 1 de enero de 2010

Humanos, tenéis derecho

Para ti no hubo fiesta, ¡eres responsable! 1-1-10

Legajo VII. II

¡Os lo doy entre fulgores!

Tenéis derecho a la felicidad y el dolor.

Lo doy mientras duermo; ¡tenéis derecho!


A matar para comer y a ser comidos.
A fracasar y triunfar en los caminos.
A tener miedo y ser cobardes.
A ser mártires por una causa injusta.

Tenéis derecho, la tierra también, lo dejo escrito.
A los lazos de amor permanentes y furtivos.
A la traición y a ser traicionados.
A ser piadosos y despiadados.
Con la muerte lo saldáis todo,

¡...en un segundo!

A ser verdugos en momentos injustos.
A ser víctimas cargadas de razones.
Tenéis derecho a perderlo todo.
A ser ignorantes y aparentar ser sabios.
A ganar la gloria con mentiras.

¡Con medias verdades, con verdades enteras!

Tenéis derechos asidos a las uñas.
Entre la comisura de los dientes.
En las bolitas tiernas de la nariz.
En el cerumen de los oídos.
En el hueco del ombligo tenéis derecho.

En las simas marinas queda oculto.
En los fragmentos del ADN también está.
En las fuerzas nucleares, livianas y fuertes.
En la atracción sensual de los cuerpos.

Como un iluminado que soy.
Escribo en la bastedad del cielo…

¡Hay que luchar para seguir vivos!

El derecho hay que mimarlo cada día.
Por el recto sale diáfano como mi luz.

jueves, 31 de diciembre de 2009

El leviatán anida en la mente

Miro tu rostro absorto y me uno a ti. 31-12-09

Legajo VII. I


Es evidente, lo dejo escrito en el barro.

Grabado sobre planchas de plomo.

Sobre el agua ígnea lo dejo escrito.

Encima de las nubes oculto el mensaje.

Lo cincelo en el fondo de las simas.


Mis palabras son sosegadas.

Como el sol resplandecen siempre.

El invovoz las glosa mal en los salmos.

Es benévolo, él media entre vosotros y yo.

Tiene miedo a las palabras..., ¡a casi todo!


Ahora vibra mi voz como un neutrino.

La vida es mi obra en el universo.

A ella dirijo el testamento presente.

Vosotros formáis parte prescindible.


¡No sois creación de Dios;


...lo habéis soñado!


El sol es el dador de la energía.

Él tiene el poder y el derecho.

La tierra es la matriz de la vida.

Ella tiene el poder y el derecho.

Mi donación es simbiosis indeleble.


El agua no os pertenece.

La tierra no os pertenece.

El aire es vuestro aliento.

El calor del sol os alimenta.

No tenéis ningún derecho especial.


Tenéis que aprender a compartir.

La fuerza que desplegáis será vuestra perdición.

El viento ahuyenta las sombras del rostro.

La vida tiene derechos sobre vosotros.

No sois nada, un desmayo en el aire.


Sin la luz de mis palabras seréis vencidos.

Lanzados a una sima umbría, impensable.

Un viaje hacia el pasado de mil años.

Otra vez hundidos en la oscuridad de la mente.

Allí os dejo destellos de tiempos venideros.


Acaso no veis los mecanismos de la psique.

El leviatán que nace en vuestras mentes.

Lleváis el testamento de Caín en los ojos.

Os doy el grillete para amansarlo.

Cadenitas de plata y esmeralda.


¡Por eso os digo!


Hasta que el invovoz no ahuyente las tinieblas.

No tenéis derecho pleno a mi testamento.